8 formas sencillas de prepararse para una tormenta
Bueno, el huracán Earl llegó y se fue, y, afortunadamente, su trayectoria cambió en el último momento y Roatán pudo evitar gran parte de los daños previstos. La isla sí que sufrió daños, pero no en la medida en que todos pensábamos, y por eso estamos agradecidos. Otras zonas de Centroamérica no tuvieron tanta suerte, y les deseamos lo mejor en sus continuos esfuerzos de reconstrucción.
Hemos pasado por todo tipo de tormentas desde que llegamos a Roatán hace tres años, pero, dado que Roatán se encuentra por debajo del cinturón de huracanes, esta es la primera vez en varios años en la que ha existido siquiera la posibilidad de que un huracán llegara a las costas de Roatán. Llevábamos una semana viendo cómo se avecinaba este huracán y el pronóstico había empeorado en los tres días previos a la llegada de Earl, así que tuvimos tiempo de sobra para prepararnos. Y aunque lo peor de la tormenta nos pasó de largo y no tuvimos que poner en práctica todas las medidas que habíamos tomado, fue un buen ensayo para ver cómo afrontaríamos la próxima temporada de lluvias y para comprobar si es necesario realizar algún cambio.
Estar preparado para una tormenta es fundamental para sobrevivir a ella (con estilo). Tras tres años de cortes de electricidad provocados por tormentas, al final nos decidimos y compramos un generador, lo cual nos resultó de gran ayuda. Sin embargo, vamos a dejar de lado ideas como esa, ya que nos vamos a centrar únicamente en formas asequibles y sencillas de prepararse para una tormenta. ¡Manos a la obra!
Consejo n.º 1. Infórmate y elabora una lista de comprobación
Antes de empezar con los preparativos, elaboramos una lista de lo que necesitábamos para capear esta tormenta, basándonos en lo que creíamos que nos había faltado en las últimas tormentas. Teníamos una idea general de lo que necesitaríamos, pero queríamos asegurarnos de que no se nos escapara nada importante. Buscamos en Internet diferentes listas de preparativos y decidimos qué nos parecía útil y factible.
Cuando elabores una lista de comprobación, asegúrate de anotar también cualquier número de emergencia que puedas necesitar y elabora un plan mental (o por escrito) para las emergencias que puedan surgir, como fugas de agua o cortes de luz. Es mejor estar demasiado preparado que verse sorprendido por sorpresa.
Consejo n.º 2. Haz acopio de alimentos no perecederos
Es importante ir al supermercado antes de que llegue la tormenta (pero, por favor, no acapares productos para que a otras personas no les falte comida). Aunque la tormenta en sí solo dure uno o dos días, siempre habrá consecuencias a más largo plazo. Las carreteras pueden quedar intransitables o las líneas eléctricas pueden caerse, así que asegúrate de estar preparado con alimentos no perecederos que te permitan salir adelante. Los productos en conserva duran para siempre (y también se pueden usar después de la tormenta) y los alimentos secos, como el arroz y la pasta, también son una buena opción. Si tienes una cocina de gas, asegúrate de tener un mechero para poder seguir cocinando aunque falte la luz. Intenta centrarte en comidas que se puedan preparar rápidamente en una o dos ollas, en lugar de platos que requieran siete horas y ocho platos.
Consejo n.º 3. Prepara la comida para el primer día
Bueno, esto parece contradictorio después de haberte dicho que te abastezcas de alimentos no perecederos, ¿no? Intenta preparar algo, al menos para el primer día de la tormenta, para que no tengas que preocuparte por cocinar. Pensamos que se iría la luz, así que la noche anterior cociné algo a fuego lento y, el mismo día, lo pasé a una olla térmica para que se mantuviera caliente durante todo el día. Cuando llegó la tormenta y se fue la luz, al menos teníamos una comida caliente que tomar. La comida es una experiencia física y mental, y poder comer cerdo a la barbacoa mientras la tormenta rugía ahí fuera nos ayudó a sentirnos más a gusto.
Consejo n.º 4. Guarda un poco de agua
Cuando se va la luz, también se va el agua, y es un fastidio quedarte sin luz y no tener agua suficiente para hacer cosas normales como tirar de la cisterna. Si tienes bañera, es buena idea llenarla antes de una tormenta para poder disponer del agua cuando sea necesario. Nosotros no tenemos bañera, así que llenamos tres garrafas vacías de 5 galones y las dejamos fuera; llenábamos recipientes pequeños y llevábamos el agua al interior cuando era necesario. Aunque no hubiera agua corriente, podíamos seguir usando el baño y enjuagar los platos, lo que hizo que aguantar la tormenta fuera mucho más fácil.
Asegúrate también de tener agua filtrada para beber. Aunque vivas en un lugar donde se pueda beber el agua del grifo, las marejadas pueden traer consigo todo tipo de agua contaminada con bacterias, y el agua estancada también puede echarse a perder. Guarda varios galones de agua filtrada por si acaso. Enfermarse del estómago sin electricidad ni agua no es nada divertido, así que más vale prevenir que curar.
Consejo n.º 5. Que se haga la luz
Así que ya lo tienes todo preparado: una comida casera reconfortante y mucha agua para capear el temporal. Y entonces se va la luz y te quedas ahí sentado a oscuras. Esto no pinta bien. Asegúrate de tener suficiente luz a mano, tanto por seguridad como por comodidad.
A mucha gente le gusta hacer acopio de velas, que son la opción más asequible, pero estas suelen desprender mucho calor, lo que puede hacer que se sienta un ambiente sofocante cuando estás encerrado en una habitación, sin poder abrir las ventanas por el viento y la lluvia y, por lo tanto, sin circulación de aire. Existen algunas opciones interesantes que funcionan con energía solar, se cargan rápidamente y son eficientes desde el punto de vista energético, y sus diseños son cada vez más elegantes.
Funciona con energía solar, es hinchable e impermeable, ¡ideal para todo tipo de actividades! https://mpowerd.com/
Si buscas una fuente de luz aún más eficiente, plantéate hacerte con una linterna frontal. Te permite tener las manos totalmente libres, tanto si estás cortando verduras como si intentas tapar una fuga, y las linternas frontales son tan pequeñas y prácticas que seguro que también les encontrarás utilidad en tu día a día.
Consejo 6. Compra datos móviles
Cuando se va la luz, el wifi también deja de funcionar. Asegúrate de tener suficientes datos en el móvil para no tener que depender de una red wifi externa. Las redes sociales son, de hecho, una herramienta estupenda para mantener a la gente informada durante las emergencias, y constituyen una buena forma de difundir información valiosa, sobre todo si la infraestructura de comunicaciones no es muy buena en la zona donde te encuentres.
Consejo n.º 7. Recarga las pilas
Antes de que llegue la tormenta, asegúrate de que todos tus dispositivos electrónicos estén completamente cargados. Esto se aplica a teléfonos, ordenadores e incluso a las pilas de las linternas o las radios. El uso de datos en el móvil puede agotar las baterías rápidamente, por lo que tampoco estaría de más tener algunos cargadores portátiles como reserva de emergencia. Los cargadores portátiles y los cargadores solares son muy asequibles hoy en día y tienen diseños que ocupan muy poco espacio, y tampoco estaría de más tener cargadores portátiles adicionales para tu día a día (¡os lo digo a vosotros, jugadores de Pokémon Go!).
Consejo n.º 8. Termina las tareas domésticas
No sé si esto es algo habitual, pero a mí me pasó, así que lo voy a incluir. Cuando supimos que se avecinaba una tormenta o un huracán, lavé toda la ropa y todos los platos, y me aseguré de limpiar la cocina. ¿Era necesario? No. Pero también me estaba preparando para la posibilidad de quedarme sin luz ni agua durante unos días, y no hay nada más desalentador que no tener nada que comer o nada que ponerse porque todo está sucio. Asegurarme de que todo estuviera limpio y listo para usar antes de que llegara la tormenta fue más bien para mi tranquilidad, pero afronté la tormenta sintiéndome más preparada.
Consejo extra. Practica la paciencia
Nada pone a prueba tu paciencia como quedarte sin luz y sin agua. Créeme, lo sé bien. Pero cuando no hay luz en todo el día, intento controlar mi impaciencia y recordar que, por mucho que me fastidie a mí como consumidor, la situación es aún peor para los que trabajan en la central eléctrica y los operarios que reparan las líneas eléctricas, intentando evitar que todo se vaya al traste. Tienen un trabajo tremendamente duro y bastante ingrato, teniendo en cuenta que todos estamos impacientes por que actúen cuando el suministro eléctrico se vuelve irregular. Así que, cuando tu zona tenga dificultades para recuperarse o no funcione tan bien como podría, ten paciencia y sé amable.
Bueno, ahí lo tienes: algunas formas útiles de prepararte para una tormenta. Sea cual sea la tormenta que se te venga encima, ojalá la superes sin problemas.